Reseña II: La senda del perdedor, de Charles Bukowski

1/ Ficha técnica

 

Título: La senda del perdedor.

Autor: Charles Bukowski.

Género: Realismo sucio.

Año y país de publicación: 1982, Estados Unidos.

Editorial, colección y edición: Anagrama, Colección Compactos, Ed. 19, 2015.

 

2/ Sinopsis

 

Charles Bukowski nos hace un recorrido semi-autobiográfico por medio del alter ego de Henry Chinaski, que va desde su niñez hasta aproximadamente los dieciocho años. La vida de Chinaski se desarrolla, o mejor sería decir que se arrastra, en los bajos fondos de Los Ángeles, en un contraste cargado de mordacidad por la opulencia de Beverly Hills. Miseria, peleas, alcohol, desesperación, la lucha por abrirse paso, una retahíla de puñetazo a las falsedades de nuestra sociedad, las mujeres, el sexo. Chinaski crece en un ambiente acompañado de todos estos elementos, con los que no tendrá precisamente buena relación. Lejos de amedrentarse, absorberá las leyes que rigen la calle y se convertirá en un representante más, en su víctima, al tiempo que es dolorosamente consciente de todo ello. Eso sí, no falta el humor y los buenos ratos.

 

3/ Aspecto formal

 

Estructura:

La senda del perdedor comienza con la niñez de Chinaski. A las pocas páginas se nos muestra las potencialidades de lo que luego vendrá, en un crescendo verdaderamente inquietante.

La novela se lee en unas pocas sentadas. Es uno de esos libros que se devoran, ya que Bukowski no se deja seducir por el detalle nimio, sino que va a la raíz de los asuntos, a su esencia, muy en consonancia con la personalidad de su alter ego. Sobre la mitad de la novela empezó a parecerme algo repetitiva, pero pronto aparecieron al rescate situaciones distintas que contribuyen a superar ciertos bloqueos en la vida de Chinaski.

El final me pareció bueno, recargado de simbolismo e impregnado del sentimiento que cubrirá toda la novela. En cuanto a la extensión, también me resultó la adecuada.

Los elementos se correlacionan con sentido. Aunque en una obra basada en la vida real esto parece algo de mayor facilidad que en los casos de ficción “pura”, Bukowski sabe seleccionar lo relevante y presentar las situaciones en el momento adecuado. En ese sentido refleja maestría. Cada nuevo personaje, situación y demás da la impresión de aparecer cuando ha de hacerlo y no antes ni después.

Estilo: 

Nos encontramos ante una voz propia. El estilo de Bukowski es lacónico, una sucesión curiosamente fluida de oraciones muy cortas. No parece molestarse por la fluidez narrativa, y sin embargo la extensión semejante de cada oración crea una especie de cadencia. Cuando uno se pone a leer a Bukowski puede sentir como si las primeras oraciones lo recordasen a andar sobre una extensión de grandes piedras; sin embargo, pronto queda hechizado por la fuerza de esas frases como golpes en la mesa.

Dicha forma y el registro propio del lenguaje de la calle crean la singularidad de su voz. Ese lenguaje se ve reflejado sobre todo en los diálogos, en los que Bukowski muestra su capacidad para captar las voces de la calle y trasladarlas de modo verosímil a la novela. La abundancia de palabras soeces se relaja en las partes narradas por el propio Chinaski, si bien tampoco se libra de ellas, y como uno ya sabe a lo que se mete con Bukowski no debería sorprender.

 

4/ Contenido

 

Tema:

La senda del perdedor nos habla sobre el modo como Chinaski trata de sobrevivir en una sociedad erizada en todos sus aspectos, y con su modo singular de ver la vida se completa la singularidad de su voz. Chinaski no vive, sobrevive. Y si su entorno no ayuda, en cierto sentido no ayudará demasiado su propia personalidad, una mezcla de tendencia a la depresión, al cinismo y a la rebeldía. Quiero ver a Chinaski sobre todo como a un rebelde, como a un hombre que lucha ante todo por ser dueño de su existencia sin ambages, y que no puede sino reírse de todo lo demás.

Siempre me quedará marcada una frase que le dirá una profesora:

—Usted se rebela contra todo. ¿Cómo va a sobrevivir?

—No lo sé. Ya estoy cansado.

Y sin embargo, quizás sea esa personalidad voluntariosa la que lo ayudará a seguir con todo, a no rendirse, a no decaer en un entorno que trata de atraparlo en su propia decadencia.

Trama:

La trama se desarrolla a un ritmo muy adictivo, y prácticamente en la totalidad de la obra se introducen nuevas situaciones que plantean nuevos retos a Chinaski. Porque nunca tendrá las cosas fáciles, y pocas veces las situaciones le permitirán mejoras. Sin embargo, él mismo lo concibe todo como si la vida fuera un combate eterno. Chinaski es también un luchador, un combatiente que sufre grandes derrotas y se labra grandes victorias.

Por consiguiente, tanto el ritmo como la variedad de los acontecimientos contribuyen a sostener el atractivo de la lectura. Uno se queda atrapado en la vida trepidante de Chinaski y en su forma pasional de vivirla. Porque por más que pretenda ser un tipo duro, su corazón es de una pasión extraordinaria, y eso es lo que engancha.

Personajes:

Bukowski supo captar las esencias de las personas a su alrededor, y también de sí mismo, lo cual no es frecuente. En este apartado también acierta, aunque no sabemos hasta qué punto se limitó a retratar a personas reales o las modificó por medio de su imaginación. En cualquier caso, como digo, en este aspecto también se desenvuelve como corresponde. Vemos cómo Bukowski se relaciona, de un modo peculiar, con todas las personas de su alrededor, qué piensa de ellas, cómo las trata, y como no podía ser de otro modo en esta esfera de la vida también se muestra lleno de pasión, lleno de carisma.

Ambientación:

Chinaski se moverá por paisajes esencialmente sórdidos. No necesita más que unos pocos detalles cargados de significado para expresar los entornos en los que se movían. En realidad no conocemos su mundo por lo que es, sino por cómo afecta a las personas que chapotean en él. Es en la dimensión humana donde vemos qué significa ser pobre.

 

5/ Conclusión

 

La senda del perdedor es una obra que considero que todo el mundo debería al menos intentar leer. Más allá de las capas que envuelven la vida de Chinaski hay en su fondo un sentido trascendente, hay un mensaje claro, que aunque quizás no sea explícito, rebosa en todas las páginas: el valor de la autenticidad. Chinaski sabe que no encaja en la sociedad, pero lejos de la mayoría, ha tenido el valor de asumirlo. No es algo fácil de llevar a cabo, de ahí que su testimonio sea tan valioso.

La senda del perdedor, un chupito de whisky, varios chupitos de whisky. Un libro que arde, un libro que entra directo a las entrañas, y que cuando se termina deja una fuerte impresión, la embriaguez de la autenticidad.

 

***

Sígueme en mi página de Facebook o en mi cuenta de Twitter para estar al tanto de la publicación de nuevas entradas😉

Anuncios

2 comentarios en “Reseña II: La senda del perdedor, de Charles Bukowski

  1. a ver si pronto me lo consigo. además de ser mi estilo, tal y como lo has descrito en el artículo, yo también me veo identificado… ya que en la novela que estoy metido también tiene un lenguaje (algo) sucio; por otro lado quiero mencionar que trata de más o menos lo mismo pero no con tanta ‘cultura’ a la hora de llegar al lector, ya que tuve un pasado bastante similar al de la historia de esta novela pero en estilo europeo. 😛

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s