Bajo los huesos

El otro día empecé a arrancarme la piel a tiras. Tenía una ampolla y la reventé, y tiré de la piel ya muerta. Pero no quedé satisfecho y seguí tirando, y así fui quitándome la piel para saber qué había debajo. Y seguí y seguí, y cuando me topé con los músculos empecé a rasgármelos también con ansia. Y es que llegué ya a los huesos, y cuando rasqué en ellos solo había encontrado materia. ¿Dónde quedaba yo?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s